Bogotá, Colombia
Información, datos y consejos para entender, valorar y proteger el recurso hídrico de nuestra ciudad. Porque el agua no es infinita: es un derecho y una responsabilidad.
Bogotá se asienta sobre la Sabana, una planicie andina rodeada de páramos y montañas que actúan como esponjas naturales, captando la lluvia y alimentando los ríos que abastecen a millones de personas. La ciudad recibe en promedio entre 600 y 1 000 mm de lluvia al año, distribuidos en dos temporadas húmedas.
Sin embargo, el crecimiento urbano, la contaminación y el cambio climático presionan cada vez más estos ecosistemas. Entender de dónde viene el agua que usamos a diario es el primer paso para protegerla.
Conoce el ciclo del agua →Los páramos de Chingaza, Sumapaz y Guerrero son las principales fuentes hídricas que alimentan los embalses y ríos de la región bogotana.
Marzo–mayo y octubre–noviembre son los períodos de mayor precipitación, cruciales para la recarga de los sistemas de almacenamiento.
Un recorrido desde las nubes hasta tu grifo — y de regreso a la naturaleza.
El sol calienta ríos, humedales y suelos húmedos. El vapor sube, forma nubes y regresa como lluvia sobre los páramos y montañas que rodean la ciudad.
Parte del agua se filtra en el suelo recargando acuíferos. El resto escurre por quebradas y ríos hasta los grandes embalses de la región.
El agua cruda pasa por plantas de potabilización donde se filtra, desinfecta y acondiciona para que sea segura y apta para el consumo humano.
Millones de metros de tuberías llevan el agua potable hasta hogares, colegios, hospitales y comercios de la ciudad.
El agua usada debe ser tratada antes de volver a los ríos, cerrando el ciclo y protegiendo los ecosistemas acuáticos.
Pequeños cambios de hábito generan grandes diferencias a escala de ciudad.
Una ducha de 5 minutos gasta unos 60 litros. Reducirla a 3 minutos puede ahorrar más de 700 litros al mes por persona.
Un grifo que gotea puede desperdiciar hasta 30 litros diarios. Revisar empaques y llaves periódicamente es una de las acciones más efectivas.
Riega plantas en la mañana temprano o al atardecer para reducir la evaporación. Usa recipientes para captar agua lluvia destinada al jardín.
El agua en que lavas frutas o verduras puede usarse para regar plantas. Cada litro que reutilizas es un litro que no se extrae de la fuente.
Lavar el carro con manguera consume entre 150 y 200 litros. Con un balde y esponja puedes hacerlo con menos de 20 litros.
Usa lavadora y lavavajillas solo con carga completa. Estas máquinas usan la misma cantidad de agua independientemente de lo que lleven dentro.
Los sanitarios de doble descarga pueden ahorrar hasta el 40% del agua que normalmente consume un inodoro convencional.
Si ves una fuga en la vía pública o un desperdicio de agua en espacios comunes, reporta a las autoridades competentes de tu barrio o localidad.
¿Qué tan segura es el agua que llega a nuestros hogares?
El agua potable que se distribuye en Bogotá es sometida a estrictos controles de calidad. Los parámetros que se monitorean de manera continua incluyen:
Entre 6,5 y 8,5 — el rango seguro para consumo humano.
Mide la claridad del agua. Debe ser inferior a 2 UNT para agua potable.
Garantiza la desinfección desde la planta hasta el grifo del usuario.
Ausencia total de bacterias coliformes es el estándar exigido.
Recuerda que la calidad puede variar en el interior de edificios o casas según el estado de los tanques y tuberías internas. Lavar los tanques cada 6 meses es clave.
Un IRCA menor al 5% indica agua apta para consumo. Bogotá históricamente se ubica en el rango de bajo riesgo según informes del Instituto Nacional de Salud.
Si el agua llega con color, olor o sabor inusual, deja correr el grifo unos segundos. Si persiste, puede ser por tuberías internas — revisa el estado de tu tanque o llama al fontanero.
Estos ecosistemas únicos producen el agua que consume la ciudad.
Ubicado al oriente de Bogotá, este parque y páramo abastece cerca del 75% del agua que consume la ciudad. Sus lagunas y turberas almacenan millones de metros cúbicos de agua.
El páramo más grande del mundo se extiende al sur de Bogotá. Es fuente de los ríos Tunjuelo, Sumapaz y Blanco, vitales para la cuenca del Magdalena.
Al noroccidente, este páramo alimenta el embalse del Neusa y es fuente de agua para varios municipios de Cundinamarca y sectores del norte de la capital.
Amenaza real: el cambio climático está reduciendo la cobertura de frailejones y la capacidad de almacenamiento de estos ecosistemas. Proteger los páramos es proteger el agua de Bogotá.
Bogotá tiene ríos que nacen en los cerros orientales y desembocan en el río Bogotá.
| Río | Origen | Longitud aprox. | Estado ambiental |
|---|---|---|---|
| Bogotá | Páramo de Guacheneque, Boyacá | 375 km | En recuperación |
| Tunjuelo | Laguna de Los Tunjos, Sumapaz | 73 km | En proceso |
| Fucha | Cerros orientales, sector San Cristóbal | 22 km | Alta contaminación |
| Salitre | Cerros orientales, sector Chapinero | 26 km | En proceso |
| Teusacá | Páramo de Cruz Verde | 60 km | Mejor estado |
del agua en la Tierra es salada. Solo el 3% es dulce, y de ese 3%, más del 68% está atrapada en glaciares y casquetes polares.
de agua se necesitan para producir un kilogramo de arroz. La huella hídrica de los alimentos es enorme e invisible para la mayoría de personas.
del cuerpo humano adulto está compuesto de agua. Sin ella, un ser humano solo puede sobrevivir entre 3 y 5 días.
es el tiempo que tarda un grifo abierto en desperdiciar hasta 20 litros de agua. Cerrar el grifo al lavarte los dientes ahorra hasta 12 litros por sesión.
AguaBogotá es un portal informativo independiente creado con el propósito de divulgar información veraz, accesible y educativa sobre el recurso hídrico en Bogotá y la región de la Sabana.
Este sitio es iniciativa de Cristancho Vega Monica Astrid, investigadora y divulgadora ambiental comprometida con la educación hídrica y la conciencia ciudadana sobre el uso responsable del agua.